miércoles, 29 de junio de 2011

Continuacion del capitulo 1

...CONTINUACION CAPITULO 1...
-A mi me da igual lo que piense la gente, señorita-repuso-yo soy libre-.
-Señor, será mejor que se vaya-.
-De acuerdo-dijo con voz disgustada-siento las molestias-.
Fui a cerrar la puerta en el instante que es se giraba para adentrarse en la oscuridad, pero se giro rápidamente y me impidió cerrar la puerta, yo retrocedí pero el me agarro del brazo y me acerco a el yo lo mire asustada por sus intenciones, el levanto la mano y me acaricio el rostro con suavidad y me beso, yo intente apartarme pero me tenia agarrada por la espalda pegándome a el.

Al final cedí y seguí besándole, le rodee por el cuello y me pegue mas a el, el relajo un poco el brazo y me cogio del rostro con suavidad, al rato se puso tenso y se retiro y miro a mis espaldas con gesto serio, yo me gire también y vi  a Jack mirándonos.
-Señor, Mirllot-saludo con voz sostenida Dorian- un gusto verle-.
-Quita las manos de mi nieta-rezongo Jack-.
Dorian obedeció y se retiro mirándome, parecía confuso, yo negué con la cabeza.
-¿Tiene ya a los 60 hombres?-le pregunto Dorian-.
-Claro, mañana los tendrás en la estación-respondió cortésmente-.
-Bien, mi padre se alegrara de esta noticia-dijo y se fue hacia la puerta-señorita, espero volver a verla pronto-me cogio la mano y me beso-adiós-.
-Adiós, Dorian-.
Se alejo por la calle con paso ligero, yo cerré la puerta y mire a Jack que seguía mirándome.
-No tengo culpa de nada, empezó el-me defendí-.
-Te has enamorado, se ve en tus ojos-.
-Oh-.
-Buenas noches, Isabella, por cierto, que nombre te pondrás cuando seas chico-inquirió con interés-.
-Me llamare Jon-repuse encogiéndome de hombros-así me acordare-.
El se fue a su habitación riéndose, yo lo mire en silencio y me fui a mi habitación prepare la ropa para mañana y me acosté. Por fin comenzaría mi búsqueda.
Al día siguiente me despertó Jack, que estaba refunfuñando por todo el corredor y blandiendo el bastón, yo me quede mirándolo en silencio, yo no había echo nada esta vez.
-¿Qué ocurre?-.
-No tengo los 60 hombres, me falta unos 10 más o menos-respondió-.
-Te faltan 9-.
-¿9?-.
-Ya sabes el trato, Jack-.
-Bien, solo quería saber lo que decías-.
-Si, ya crees que soy tonta-murmure enfadada-iré aunque no quieras-.
-Chiquilla, es peligroso-.
-Mi padre puede estar allí-le repetí por décima vez-encima ya habíamos echo un trato-.
-Perfecto, vete con los hombres-gruño-.
Me vestí lo mejor que pude y me corte el pelo hasta los hombros. Salí al pasillo y espere a Jack, en ese momento llamaron a la puerta, Jack corrió hacia ella cojeando y la abrió, era Dorian.
-Hola, señor, Mirllot-saludo-¿esta su nieta aquí?-.
-Mi nieta, no, se fue esta mañana temprano, se llama Isabella-le respondió Jack-.
-Lastima-murmuro- era tan bella, me hubiera gustado conocerla mejor-.
-¿La quieres?-pregunto Jack-.
-Si, desde la primera vez que la vi-.
-Ya, ven quiero hablar con usted, sobre un asunto personal-inquirió Jack y salio de la casa con Dorian-.
Yo asome la cabeza me temía lo peor por parte de Jack, porque era un bocazas y siempre confesaba todo, aunque Dorian no sabia nada de este plan, nunca había hablado con el sobre este tema, ni me había juntado con el nunca.

Estuve esperando a Jack toda la mañana hasta que cayo la tarde, cuando apareció con Dorian, yo lo mire algo confusa, no entendía que hacia aquí otra vez Dorian.



martes, 28 de junio de 2011

La ultima lagrima- una cancion

Comenzo en la noche

Comienzo...del primer capitulo

1º capitulo
-El comienzo de la búsqueda-

Ahora Isabella vivía con un anciano a quien ayudaba en las labores de su casa y le traía lo poco que conseguía de dinero, el era pobre pero aun conservaba su casa, medio derruida, había intentado arreglar algunos agujeros pero siempre que lo intentaba el anciano Jack le gruñía y le amenazaba con el bastón, blandiéndolo por el aire.
-Entonces caerá en pedazos-protesto Isabella-aquí no se puede vivir-.
-Claro que se puede vivir aquí-rectifico el viejo-llevo aquí 50 años y nunca ha ocurrido nada-.
-Raro-.
-Lo que pasa es que no sabes apreciar la antigüedad-dijo con seriedad-.
-Siempre la misma frase-murmure-¿y le conseguiste los hombres?-.
-¿Qué hombres?-.
-Recuerda, le prometisteis 60 hombre para que trabajaran en la mina de oro de la montaña-le recordé-y ya sabes nuestro trato-.
-Un trato muy ingenioso, si señorita-.
-Me disfrazare de hombre, por lo que no me descubrirán-.
-Ya, ¿Qué pasaría si te descubrieran?-.
-Nada, haría lo imposible para seguir allí-.
El me miro en silencio sabiendo y se fue a su habitación, yo me senté en la butaca y me quede contemplando el fuego como chispeaba en la hoguera,
cerré los ojos y me imagine en una casa con mi padre, en ese momento aporrearon la puerta con brusquedad, yo me levante confusa y algo asustada, me acerque a la puerta y la abrí, era un hombre joven y bien vestido, “un rico” pensé.
-Buenas noches, señorita-saludo cordialmente-.
-Buenas noches, ¿Qué desea?-respondí con voz temblorosa-.
-Venia en busca del señor Mirllot-dijo-.
-Acaba de acostarse, señor-.

-Usted, por casualidad no sabrá si ya tiene a los 60 hombres para el Márquez, yo soy el hijo del Márquez, Dorian-.
-Todavía no me ha dicho nada, señor-.
-Bueno, de todas maneras también quería verla a usted-.
-¿A mi?-.
-Tiene unos ojos como esmeraldas, son preciosos-murmuro-.
-Eh, gracias-.
-¿Quiere dar un paseo a la luz de la luna?-propuso-.
-No creo que sea conveniente, señor-dije rápidamente-no nos conocemos de nada-.

lunes, 27 de junio de 2011

Prologo

Todo comienza en una capital llamada Xenia, allí vive nuestra protagonista    Isabella, nacida en pleno otoño, durante sus primeros años vivió con su madre hasta que ella murió por una enfermedad; en esos tiempos tan duros para la  ciudad, estaban en plena sequía y habían perdido todas sus cosechas del año, por lo que no conseguían sustento para el día a día, ella acabo robando a los mas ricos para poder comer algo.

Su mayor sueño era encontrar a su padre el las montañas donde estaban construyendo un túnel y había minas de oro, su madre le contó que su padre estaba allí arriba trabajando, pero de eso hace ya 15 años, cuando todavía recibían sus cartas.

La ultima lagrima